En busca de un retiro tranquilo tras un año ajetreado, la editora Sarah James seleccionó un Airbnb en los Cotswolds que cumplía criterios específicos de aislamiento y comodidad cerca del noroeste de Londres. La propiedad elegida fue Strawtop Two, una de dos cabañas adyacentes con techo de paja del siglo XVI ubicadas en una calle tranquila del pueblo de Adderbury. Guardada previamente desde Instagram, la cabaña ofrecía un entorno aislado donde James y su pareja podían evitar la interacción externa mientras permanecían cerca de opciones gastronómicas.

A su llegada en abril, la pareja encontró el interior cálidamente iluminado con lámparas y una chimenea de leña lista para usar. La cocina, pintada en un tono amarillo yema de huevo, estaba abastecida con provisiones de bienvenida que incluían pan de masa madre, huevos orgánicos, mermelada, mantequilla Daylesford, tocino y vino rosado. Más allá de la cocina, la cabaña cuenta con un comedor con ventanas del suelo al techo, una sala de botas equipada con chaquetas Barbour y botas Wellington para paseos por el campo, y un área exterior adornada con flores frescas.

Las propiedades son propiedad de la creadora de contenido local Josie Irons y su esposo Charlie Irons, quien gestiona los alquileres. Sus renovaciones han preservado las características originales catalogadas como Grado II mientras integran comodidades de hotel de alta gama. El diseño interior incluye sartenes de cobre vintage, una estufa Aga y dos dormitorios: uno en el primer piso con paredes verde menta y otro escondido en los aleros que presenta carpintería de listones y ranuras. A los huéspedes se les proporciona niebla para almohadas Bamford, persianas opacas para un sueño profundo y ropa de cama de lujo.

Charlie Irons actuó como un conserje de facto, proporcionando recomendaciones de restaurantes que James siguió para mantener un ritmo relajado. La pareja desayunó en The Yurt at Nicholsons, disfrutando de artículos como croissants de camembert y costillas de cerdo. Las comidas nocturnas incluyeron steak frites en The Norman Knight y una comida asada con queso de coliflor en The Duke of Cumberland's Head. De vuelta en la cabaña, el espacio de estar ofrecía una atmósfera acogedora con una mesa de café antigua, libros incrustados en los huecos de piedra de la chimenea y un baño equipado con productos Bamford, una plancha de vapor Steamery, un secador de pelo Dyson y batas Soho Home.

Fuentes: Condé Nast Traveler.