En Estancia Cerro Guido, en la Patagonia chilena, el pastoreo de ovejas y la conservación del puma comparten el mismo paisaje. La estancia y alojamiento de lujo se encuentran en el valle del río Las Chinas, con vistas a las montañas situadas en el corazón del Parque Nacional Torres del Paine.

Durante una recogida del rebaño al atardecer, los baqueanos —jinetes y pastores chilenos— guiaron a las ovejas por la estepa hacia un campo donde pasarían la noche. La escena también reflejaba los riesgos de la vida en la estancia: perros pastores se reunieron alrededor del cadáver de un animal muerto en un ataque de puma.

Según el relato proporcionado, la estancia pasó de ofrecer recompensas por los pumas a organizar recorridos de conservación. Ahora ofrece a los viajeros la oportunidad de conocer este entorno remoto durante una estadía de tres días, junto con las actividades propias de una estancia en funcionamiento.

Fuentes: The New York Times Travel.